Atenas responde con un aviso Navtex a la decisión de Turquía de iniciar investigaciones en la zona al sur de Kastelorizo . El país vecino se reservó ilegalmente, mediante un aviso Navtex de 15 días emitido por la estación de Antalya , una zona marítima que denomina “parque marino”.
La reacción griega se produjo antes de la propia misión. Con fecha de emisión ayer, es decir, antes de que el buque de investigación turco zarpara del puerto de Marmaris rumbo a la zona de Kastelorizo, Atenas emitió un aviso Navtex desde la estación hidrográfica de Heraklion , subrayando que es el servicio exclusivamente competente para autorizar las investigaciones pertinentes en la zona.
El texto del aviso anti-Navtex griego es sencillo y claro desde el punto de vista institucional. Señala que una estación no autorizada emitió el mensaje número 0862/26 , relativo a una investigación científica, parte de la cual no cuenta con licencia, ya que una de las posiciones designadas se encuentra sobre la plataforma continental griega . Añade además que esta posición se sitúa dentro del área de responsabilidad del Navtex griego, donde la estación de Heraklion tiene autorización exclusiva para la transmisión. La validez del aviso griego se extiende hasta el 15 de septiembre.
La dimensión jurídica del conflicto no es un detalle procesal. La exclusividad de las emisiones de Navtex dentro de un área de responsabilidad definida es un régimen reconocido internacionalmente, y cualquier emisión por una emisora no competente constituye, según la interpretación griega, una violación de este marco. Al mismo tiempo, la falta de objeción podría interpretarse en la práctica internacional como una tolerancia tácita, lo que explica la rapidez de la respuesta griega.
El momento elegido por Turquía para estas acciones reviste especial importancia. La presencia del buque de investigación R/V TÜBİTAK MARMARA y la emisión del Navtex 0862/26 coinciden con la firma, por parte griega, del acuerdo «Escudo de Aquiles» , el programa para la Cúpula Helénica. Al mismo tiempo, esta acción se enmarca dentro de las continuas acusaciones turcas sobre la existencia de «parques marinos» , que Ankara declaró unilateralmente hace poco.
En otras palabras, el patrón es conocido. Cada movimiento griego que fortalece la posición defensiva o institucional del país va acompañado de una acción turca correspondiente, ya sea sobre el terreno o en teoría, con el objetivo de mantener viva la disputa. Y en cada ocasión, la respuesta de Atenas se sitúa siempre en el mismo plano: la objeción formal y documentada.