La República de Chipre permanece en estado de alerta constante y con medidas de precaución reforzadas , bajo la sombra de una intensa agitación geopolítica e información sobre una posible expansión de las represalias de Teherán en la región.
En respuesta a un revelador informe del Financial Times , que incluye a Chipre —así como a Bulgaria— entre los posibles objetivos de Irán en caso de una escalada del conflicto por parte de Estados Unidos bajo el mandato de Donald Trump, una fuente chipriota competente declaró a la Agencia de Noticias de Chipre que Nicosia está siguiendo de cerca los acontecimientos en tiempo real, tras haber protegido ya infraestructuras críticas en los últimos meses.
La publicación cita fuentes con conocimiento de los procesos internos en Teherán, afirmando que las fuerzas iraníes han considerado ataques contra instalaciones occidentales y estadounidenses en el sureste de Europa.
Chipre también está bajo la lupa, especialmente después del ataque con drones a una base aérea británica el pasado mes de marzo, así como la base búlgara de Bezmer, que recientemente fue autorizada para su uso por aviones estadounidenses de reabastecimiento en vuelo.
En este entorno frágil, la presencia militar griega estable desempeña un papel decisivo en el escudo disuasorio de la isla , con cuatro aviones de combate F-16 y la fragata “Nikiforos Fokas” desplegados en ella.
Nicosia, en plena coordinación con Atenas y sus socios internacionales, mantiene un alto nivel de seguridad , buscando proteger su integridad territorial y su estabilidad en un contexto regional que sigue siendo extremadamente cambiante.