Las relaciones greco-turcas están entrando una vez más en una peligrosa trayectoria de escalada, ya que la reciente decisión de Recep Tayyip Erdogan de declarar dos “parques marinos nacionales” en el Egeo se trasladó inmediatamente del ámbito diplomático a los medios de comunicación.
Ankara optó por confirmar sus reivindicaciones en la práctica mediante una actividad aérea coordinada y a varios niveles, elevando drásticamente la tensión en todo el archipiélago y disolviendo de hecho el clima de relativa calma de los meses anteriores.
La actividad operacional del día fue particularmente intensa, con la Fuerza Aérea Turca cometiendo 25 violaciones del espacio aéreo nacional y 14 violaciones de las normas de tráfico aéreo dentro de la FIR de Atenas . Esta actividad no se limitó a puntos aislados, sino que se extendió por el noreste, el centro y el sureste del Egeo , lo que confirma la estrategia del país vecino de mantener una presión activa en todo el territorio griego.
Resulta especialmente preocupante la mejora cualitativa de la presencia turca, ya que ocho de las infracciones fueron perpetradas por cazas F-16 . De hecho, dos de los cazas turcos volaban completamente armados , lo que evidencia la intención de demostrar su poderío militar. La tensión alcanzó su punto álgido cuando la actividad ilegal de la aeronave turca derivó en un virtual combate aéreo con un caza griego en estado de alerta , lo que puso de manifiesto los graves peligros que entraña cualquier interceptación de este tipo sobre el mar Egeo.
La operación turca se basó en una compleja composición de fuerzas. Un total de siete aeronaves operaron en tres formaciones diferentes, combinando cazas convencionales con medios de vigilancia electrónicos y no tripulados. La mayor parte de las acciones ilegales fueron registradas por los cuatro vehículos aéreos no tripulados (VANT) turcos , responsables de 17 infracciones y 9 violaciones de las reglas de vuelo , lo que refleja la táctica ya establecida de Ankara de utilizar drones de bajo costo para desafiar continuamente los derechos soberanos. Al mismo tiempo, un avión espía de cooperación naval CN-235 también operó en el espacio aéreo, registrando 2 violaciones de las reglas de vuelo mientras realizaba misiones de recopilación de inteligencia.
Ante este nuevo desafío, la reacción de Grecia fue inmediata y decisiva. Según un comunicado oficial del Estado Mayor de la Defensa Nacional (GHND) , todos los aviones turcos fueron identificados e interceptados por cazas griegos en estado de alerta, de conformidad con las normas internacionales y la práctica nacional establecida.
Esta escalada demuestra que Ankara está utilizando la retórica ambientalista y los “parques marinos” como una nueva palanca de presión geopolítica. Al convertir una iniciativa supuestamente ecológica en un instrumento para desafiar la soberanía, el liderazgo turco está reinstaurando la doctrina de la tensión en el Egeo, manteniendo a las fuerzas armadas griegas en un estado constante de alerta y preparación operativa .