En una carrera histórica y emocionante que se decidió literalmente en el último momento, Apostolos Christou se alzó una vez más como Campeón Europeo de los 100 metros espalda. En su querida París, donde en el verano de 2024 hizo historia olímpica, el campeón griego del Olympiacos, de 30 años, defendió con vehemencia el título que había ganado dos años antes en Belgrado, confirmando que pertenece a la élite absoluta de la natación mundial.
Esta victoria fue aún más valiosa, ya que Christou tuvo que enfrentarse a su “némesis” atlética, el campeón olímpico, campeón mundial y poseedor del récord mundial italiano, Tomas Cecon . A pesar de no haberlo derrotado nunca en una prueba importante, el atleta griego demostró que siempre hay una primera vez, ejecutando una táctica de paciencia y contraataque que cautivó al público.
A diferencia de la velocidad que mostró en la semifinal, Christou afrontó la final con más cautela, situándose cuarto en los primeros 50 metros con un tiempo de 25.48. Sin embargo, tras un excelente giro , ascendió inmediatamente al segundo puesto y lanzó un sprint final imparable en los últimos metros. Con un final espectacular y calculado, sin ayuda de nadie, tocó la pared apenas una centésima de segundo por delante de su rival italiano, deteniendo el cronómetro en 52.27 frente a los 52.28 de Cecon.
Su explosión de alegría inmediatamente después de la meta reflejó la intensidad y la redención del momento. Con esta nueva medalla de oro , Christou alcanzó un total de nueve Campeonatos Europeos (cuatro de ellos de oro), logrando además la hazaña única de subir al podio en los 100 metros espalda por sexta vez consecutiva desde 2016.
Esta presencia constante en la cima consolida a la natación griega como una potencia en la disciplina, situando a Grecia en el cuarto lugar histórico de los Campeonatos Europeos. La trayectoria de Apostolos Christos sigue inspirando, demostrando que la fe, la dedicación y la pasión pueden vencer incluso a los rivales más invictos.