La Escuela Catequética del Santuario Nacional de San Nicolás en la Zona Cero reabre sus puertas, y la primera clase está programada para el domingo 6 de septiembre. Los líderes comunitarios invitan a las familias a inscribir a sus hijos, ya que el plazo de inscripción ya está abierto.
El programa de este año tendrá una duración de 18 semanas y finalizará el domingo 24 de enero. Su objetivo, como se indica en el anuncio correspondiente, es brindar a los niños la oportunidad de aprender en profundidad sobre la fe ortodoxa y las enseñanzas de la Iglesia, a través de lecciones, actividades y oportunidades para socializar. En otras palabras, el catecismo no se concibe como una mera transmisión de conocimientos, sino como una experiencia que también incluye compañía.
Los responsables señalan que el Catecismo también busca fortalecer los lazos de los miembros más jóvenes con la comunidad parroquial . El objetivo es crear un ambiente donde los niños desarrollen amistades y participen activamente en la vida de la Iglesia, en lugar de experimentarla como algo que concierne solo a los adultos.
En cuanto a la organización práctica, las reuniones se celebrarán los domingos . Los niños subirán al tercer piso después de la Sagrada Comunión y permanecerán allí hasta la hora de la comunión parroquial. Es una disposición bien pensada, ya que integra la lección en el desarrollo natural del domingo y no añade una obligación más a la ya ajetreada agenda de las familias.
Hay tres días festivos escolares durante el año: el 29 de noviembre por el fin de semana de Acción de Gracias, el 27 de diciembre por Navidad y el 3 de enero por Año Nuevo.
La participación es gratuita . Sin embargo, la Peregrinación Nacional permite donaciones voluntarias para cubrir los costos de los materiales educativos, las actividades y otras necesidades del programa, dejando la cantidad y la contribución a discreción de cada familia.
Detrás de un anuncio que parece una simple noticia parroquial, se esconde algo más profundo. La iglesia donde se imparten estas clases es la misma que fue arrasada el 11 de septiembre de 2001 y reconstruida en la zona más conflictiva de Nueva York. El hecho de que los niños se reúnan allí cada domingo para aprender sobre su fe confiere a la reapertura del Catecismo un significado que trasciende los límites de una parroquia.