El ciudadano georgiano que fue trasladado a Souda como sospechoso de espionaje está siendo llevado a prisión tras ser declarado culpable por el tribunal unipersonal de delitos menores por entrada y estancia ilegales en el país . El tribunal lo declaró culpable y le impuso una pena de dos años de prisión y una multa de 5.000 euros, sin posibilidad de suspensión , lo que allana el camino para su encarcelamiento mientras la investigación sobre la posibilidad de espionaje continúa en pleno desarrollo.
Durante su defensa, con la ayuda de un traductor, afirmó ser camionero, intentando desvincular su presencia en Creta de cualquier actividad sospechosa. Sin embargo, los hallazgos en sus redes sociales plantean serias dudas.
Según la información recabada, en su teléfono móvil se encontraron fotos de la base de Souda, movimientos de buques e imágenes del portaaviones estadounidense Gerald Ford , un elemento que confiere al caso una particular importancia estratégica . Además, se halló una aplicación de cifrado de mensajes que, según estimaciones de la policía griega, es utilizada por la Guardia Revolucionaria. Las autoridades investigan la posibilidad de que recibiera órdenes a través de esta plataforma.
El caso guarda similitudes con el de Azeros, detenido el verano pasado por espionaje en Souda, ya que también utilizaba la misma aplicación de cifrado. De hecho, el georgiano supuestamente intentó encontrar una habitación en el mismo hotel donde se había alojado Azeros, lo que refuerza las sospechas de una posible red de espionaje con características comunes.
El acusado fue detenido cuando se dirigía al aeropuerto “El. Venizelos”, con destino desconocido. Había llegado a Chania a principios de febrero en un vuelo directo desde Alemania y desde entonces presuntamente se había estado moviendo por los alrededores de la base, tomando fotografías y observando.
A pesar de su condena por faltas administrativas, el fondo del caso está ahora en manos del Servicio Antiterrorista, que investiga si el hombre de 36 años actuaba efectivamente como espía para una potencia extranjera . Los resultados del análisis digital determinarán si el caso se convertirá en un delito grave con mayores implicaciones nacionales e internacionales.
Souda, como punto estratégico para las fuerzas griegas y aliadas en el Mediterráneo oriental, sigue siendo el centro de una batalla informativa silenciosa , mientras las autoridades examinan si se trata de un incidente aislado o de parte de un plan más amplio para vigilar objetivos estratégicos.