Un incidente que comenzó como un evento nacional y religioso espontáneo dentro de uno de los monumentos más sensibles e históricos de Estambul, terminó en una larga batalla legal para dos ciudadanos griegos. El 9 de abril , un grupo de viajeros griegos visitó Santa Sofía , donde un hombre de 42 años y una mujer de 35 decidieron llevar a cabo una acción inesperada. El hombre, que había escondido una bandera griega bajo su abrigo, la cual lucía el águila bicéfala de Bizancio y el lema “Ortodoxia o muerte” , la sacó y la exhibió dentro del recinto.
Aunque los dos turistas completaron su recorrido y regresaron a su hotel, sus acciones no pasaron desapercibidas. Sus movimientos fueron grabados por las cámaras de seguridad del monumento , lo que movilizó de inmediato a las autoridades turcas. Poco después, la policía localizó su alojamiento, se dirigió allí y procedió a arrestarlos , convirtiendo el viaje de placer en un grave problema legal.
La aventura de los dos griegos duró 43 días , durante los cuales permanecieron detenidos hasta su comparecencia ante el tribunal. Cuando finalmente el caso llegó a los tribunales, estos impusieron una sentencia considerada relativamente leve, dadas las circunstancias. Los dos acusados fueron condenados a diez meses de prisión con suspensión de la pena , al ser declarados culpables del delito de insultar a un sector de la población . Tras la sentencia, los dos griegos fueron puestos en libertad y ahora están listos para regresar a Grecia , dando por concluida su aventura.