El gobierno australiano confirmó que el cuartel general de sus fuerzas armadas en Oriente Medio, ubicado en la base Al Minhad en los Emiratos Árabes Unidos, fue atacado por drones iraníes durante el fin de semana. Canberra se apresuró a aclarar que no hubo heridos , a pesar de que se utilizaron varios drones en el ataque.
El ministro de Defensa, Richard Marles, confirmó la información y recalcó que todo el personal militar australiano destinado en el cuartel general se encuentra ” sano y salvo “. La base de Al Minhad, situada a unos 24 kilómetros al sur de Dubái, ha sido el principal centro de operaciones de Australia en Oriente Medio desde 2003 y alberga hasta 80 militares de plantilla permanente .
El ataque se produce tras la operación militar a gran escala lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, una operación que provocó ataques de represalia iraníes en territorio israelí y en los estados del Golfo.
El primer ministro australiano, Anthony Albanese, ha manifestado su apoyo a la operación estadounidense-israelí, una postura que sitúa a Canberra entre los países que respaldan la presión sobre Teherán. Sin embargo, el ataque a la base Al-Minhad demuestra que incluso los Estados que no se encuentran en la primera línea del conflicto no quedan al margen del ciclo de represalias .
Según el gobierno australiano, unos 115.000 ciudadanos australianos se encuentran en Oriente Medio, un hecho que incrementa la complejidad de las decisiones diplomáticas y militares en los próximos días. El ataque con drones contra una instalación militar de un país aliado indica que la crisis está entrando en una fase de confrontación a varios niveles , donde las bases, los centros de mando y los centros de seguridad regionales se convierten en objetivos potenciales.