En un panorama de información confusa e intensos debates que se han desatado tanto en Turquía como en Grecia, la respuesta de la periodista de ERTnews en Estambul , Elvira Krithari, sobre el futuro de la Escuela Teológica de Halki , resulta esclarecedora. Como se aclara categóricamente, los eventos previstos para el próximo septiembre se refieren exclusivamente a la inauguración del edificio renovado de la Escuela, tras la finalización de extensas y exigentes obras de mantenimiento y restauración, y en ningún caso suponen la reapertura de la Escuela Teológica como institución de formación sacerdotal.
El malentendido inicial y el revuelo causado se deben principalmente a las informaciones de un sector de la prensa turca , que malinterpretó las recientes declaraciones del Patriarca Ecuménico de Atenas como un anuncio previo de la “apertura” inmediata de la Escuela. Este hecho provocó fuertes reacciones en el país vecino, haciendo necesario distinguir claramente entre dos cuestiones completamente diferentes: por un lado, el funcionamiento de un edificio renovado para el público y, por otro, el restablecimiento institucional de la Escuela, que lamentablemente ha permanecido cerrada durante décadas .
La restauración de este monumento histórico , en cuyos pasillos estudió el propio Patriarca Ecuménico, se realizó gracias a los incansables esfuerzos e iniciativa del Patriarcado Ecuménico . También fue decisiva la conmovedora contribución de la diáspora griega y la comunidad griega , que apoyaron económicamente, mediante donaciones, el rescate de un lugar de enorme importancia religiosa, cultural e histórica.
El próximo mes de septiembre , el edificio abrirá sus puertas como un monumento totalmente conservado y restaurado, abierto al público.
A pesar de que la reapertura de la Escuela sigue siendo una petición histórica y permanente del Patriarcado y de que el clima general parece positivo, hasta el momento no ha habido ninguna decisión oficial ni ningún acontecimiento específico que modifique el estatus institucional.
El asunto sigue pendiente, y el edificio renovado y espléndido de Halki continúa siendo un faro de esperanza, a la espera del día en que sus pasillos vuelvan a llenarse de estudiantes de seminario.